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Yo no sé lo que es el Amor

 

 

 

La escena es simple: Forrest Gump le da alojamiento en una habitación de su casa a Jenny, una amiga moribunda que en el ajetreo de su vida va buscando algo que ella no tiene claro, pero Forrest, sin proponérselo se lo da al final de sus días. 

Desde niños conviven en la inocencia y la cercanía de ser vecinos. Él no lo sabe pero esa niña será el eje de su vida.

Y ella huye, vive su alocada vida entre drogas, sexo, excesos…

Ella nunca le dijo que lo amaba, de hecho, más parecía misericordia lo que ella sentía. Él no necesita ser inteligente, el siente algo que no comprende, pero no necesita analizarlo ni reflexionarlo, solo sentirlo.

Después de todo, si el amor existe, se manifestará en las condiciones más primitivas del ser humano: no hace falta el raciocinio.

Al final, ella muere en el cariño y cuidados de Forrest, a lado de su pequeño hijo y rodeada de una paz más que envidiable. Si existe, creo que ella encontró el amor el último día de su vida.

 

No son pocas las veces que a la luz de la desesperación busco el significado del amor, lo idolatro, lo desgloso, lo cuestiono, pero siempre me queda la sensación de que fui derrotado. Y ahí radica la hermosa paradoja de Forrest Gump: ¿para que entender el amor si al final lo tienes en tus huesos?

 

En los términos más cursis y románticos entender al amor es un instrumento literario solamente, es el que hace creer al lector, que se comprende la palabra y que se siente la emoción… falso, el amor no se entiende ni se siente, el amor es esa extraña sensación que recorre el sistema nervioso que no es atribuible a las neuronas, ni al sistema circulatorio, ni a la química corporal.

 

Estoy convencido que es aquello que muchos dicen, sale del cuerpo cuando uno muere.

 

 

 

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