abril 13, 2015

Al doblar la esquina

Bailar con todo el cuerpo.
Correr cuando no tengo idea de qué hacer.
Aplicar la ley del talión, la de hielo y al final, la de Herodes.
MUDARME a un 3x2 para no dejar espacio a las recochinas dudas.
Defender lo que pienso.
Hacer a cada momento justo lo que estoy sintiendo.
Llorar sin dar explicaciones.
Hacer otra lista con los libros y dvd que me quiero regalar.
Comprar las zapatillas azules.
Extender las alas y sentirme orgullosa de ellas.
Encontrar un entrenador personal.
Escribir largas cartas de agradecimiento y buenos deseos para todos los que me abandonaron.
Sentir hasta que duela.
RESURGIR.
Dejar de compararme con todas ellas.
Escribir una lista de mis virtudes y defectos.
Aprender que el camino se termina en solitario.
Gemir y gritar de puro placer sexual.
Ser dueña de mi silencio.
Ayudar a los chicos, los animales y los desorientados.
Hacer una amiga.
Encontrar un tema para fotografiar.
Comprar un proyector.
Cambiar el soundtrack por completo.
Quererme y aceptarme con el cuerpo y el corazón que me tocaron.

Dejar a la vida lo que es del destino.
Que fluya el mar.

1 comentario:

Macario Vertiz dijo...

Nada detiene al mar... ni yo, ni tu...

Así que a dejar fluir las aguas y mientras... a vivir al máximo¡